sábado, 30 de enero de 2010

LA SOMBRA DE LOS ÁRBOLES



...y no habrá Dios para sus labios
cuando el amor extienda de nuevo hasta ellos sus mantos de caricias:
serán palomas que después de las granadas busquen el quicio de la
puerta,
el rellano del placer, la sombra de los árboles.

Eduardo Vázquez Martín

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