sábado, 28 de abril de 2012

OH, MELANCOLÍA



...Oh, melancolía, novia silenciosa,
íntima pareja del ayer.
Oh, melancolía, amante dichosa,
siempre me arrebata tu placer.
Oh, melancolía, señora del tiempo,
beso que retorna como el mar.
Oh, melancolía, rosa del aliento,
dime quién me puede amar.

Silvio Rodríguez

lunes, 16 de abril de 2012

EL MAR EN TUS OJOS



...Posiblemente quepa todo el mar en tus ojos
y quepa todo el sol en tu actitud de acuario;
como un perro amarillo te siguen los otoños,
y, ceñida de dioses fluviales y astronómicos,
eres la eternidad en la gota de espanto...

Pablo de Rokha

lunes, 9 de abril de 2012

LA PALABRA PERRO



Éste es un perro.
Una criatura que se ignora.
No sabe
que pertenece a una clase
-de cosa o bestia-, ignora
que la palabra perro
no lo designa a él en especial:
cree que se llama perro,
cree que se llama hombre,
cree que se llama 'ven',
cree que se llama 'muerde'.

Eduardo Lizalde

JÚRAME



...No me digas de sueños ni de sombras macabras
háblame solamente palabras, y palabras...

Júrame por la arena que acoge todo paso,
y lo graba o lo borra al azar, al acaso...

Júrame por la espuma que chispea y que brilla,
y que dura un instante de una orilla o otra orilla...

Clara Lair

domingo, 1 de abril de 2012

LA HÚMEDA LLANURA



...Aquí están tus dominios, pálido adolescente:
la húmeda llanura para tus pies furtivos,
la aspereza del cardo, la recordada escarcha del amanecer,
las antiguas leyendas,
la tierra en que nacimos con idéntica niebla sobre el llanto...

Olga Orozco

RIELES



...Tiempo entero. Rieles arrastrando
Sombras
Sueños
Zumos
Luces fatigadas...

Andre Cruchaga

CUANDO LA TARDE...



Y cuando la tarde también claudica,
por haber perdido ya la esperanza en las plegarias,
para los hombres serenos escriben un mensaje...

Guillermo Pilía

OCURRÍA FEBRERO



Yo tuve el corazón capaz de lluvia.
Ocurría febrero con sus alas
y el tiempo digital nos puso juntas
las manos y los ojos y los cuerpos:
toda la tierra que el amor excusa...

Manuel Alcántara

AQUÍ



Aquí, junto a las alas deshechas de las olas,
reposa fría sombra de juvenil desnudo,
ya tránsito sin nombre más allá de los astros,
para nunca volver a ser su ser...

Pedro Gandía