martes, 9 de julio de 2013

DOQUIER CAMPOS

...Doquier campos y heredades 
del ave y bruto guaridas, 
doquier cielo y soledades 
de Dios sólo conocidas, 
que El sólo puede sondar...

Esteban Echeverría

UN JUEGO

...El aire, del jugar hizo bandera,
un juego alimentado en la fragancia
del yodo y la campiña volandera.

Mercedes Durand

LA QUIETUD

...Van a la entrada
del silencio.
A lo largo 
la quietud,
la sagrada quietud 
del sueño que los sueña...

Jeannette Lozano

A CADA INSTANTE

Para inventar a Dios, nuestra palabra
busca, dentro del pecho,
su propia semejanza y no la encuentra,
como las olas de la mar tranquila,
una tras otra, iguales,
quieren la exactitud de lo infinito
medir, al par que cantan...

Leopoldo Panero

PARASTE EL CABALLO

Apoyá en er quisio de la mansebía
miraba ensenderse la noche de mayo;
pasaban los hombres y yo sonreía
hasta que a mi puerta paraste el caballo...

Rafael de Leon

FLORES AMARILLAS

Este íntimo tono de plácida dulzura
en que la luz deambula
desnuda
por la tierra
El sol niño que asoma su rostro sobre el lago
Los millares de flores amarillas danzando...

Efraín Bartolomé

CIUDAD

Ésta es mi ciudad. Hay olor
de gente por todos lados.
Un olor atropellante
que galopa sobre las aceras...

Claudia Herodier

COLORES PRESTADOS...

Desde que me anunciaron tu venida
dispuse regalarte los colores
prestados a las frutas y las flores
hermanas vegetales de tu vida... 

Mercedes Durand

CHIMENEA

Buscad, buscadlos:
en el insomnio de las cañerías olvidadas,
en los cauces interrumpidos por el silencio de las basuras.
No lejos de los charcos incapaces de guardar una nube,
unos ojos perdidos,
una sortija rota
o una estrella pisoteada.
Porque yo los he visto:
en esos escombros momentáneos que aparecen en las
              neblinas.
Porque yo los he tocado:
en el destierro de un ladrillo difunto,
venido a la nada desde una torre o un carro.
Nunca más allá de las chimeneas que se derrumban
ni de esas hojas tenaces que se estampan en los zapatos...

Rafael Alberti

EL SOL DE LA MAÑANA

Te da en la frente el sol de la mañana
recién nacido, pálida doncella,
misteriosa visión, fugaz estrella,
que te derrites en la luz. Hermana...

Miguel de Unamuno

RAMBLA

...Te busco inutilmente 
Sin brujula 
A destiempo  
Lejos 
Lejano  
A doce mil kilometros de las Ramblas 
Donde deambulas tu también 
Buscandome esta noche. 

Marisa Trejo Sirvent